El cultivo de árboles en macetas puede venir probablemente
de los principios del Taoismo, que cree que la representación
de ciertos fenómenos naturales, tales como montañas
o árboles, les permite centrarse en las propiedades mágicas
que contienen y obtener así sus poderes. Cuanto mayor es la
reducción del tamaño, mayor se creía en la concentración
de poderes mágicos.
Desde China estos árboles comenzaron a llegar a Japón como regalo para la nobleza y los samurais. El primer registro auténtico
japonés de bonsai aparece en 1.309 en una pintura
sobre pergamino de Takakane Takashina, en Kasugagongen-genki.
El bonsai era muy conocido y apreciado por la aristocracia. El periodo Tokugawa (1600-1868) fue una época de paz lo que favoreció
el desarrollo de las artes. Hacia el final del periodo tanto el bonsai
como otras técnicas japonesas de horticultura llegaron a altos
niveles de perfeccionamiento. A finales del siglo XIX cae el gobierno
feudal y Japón entra en el mundo moderno. Es entonces
cuando la cultura del bonsai se fue introduciendo poco a
poco en todas las clases sociales. En 1935 se reconoció en Japón el cultivo del bonsai como arte.
Los árboles naturalmente enanos se coleccionaban y colocaban
en macetas, pero a medida que creció la demanda se desarrolló
la idea de mejorar la forma de esos árboles salvajes dándoles
una forma característica utilizando distintas técnicas
como la poda o el alambrado. Se desarrolla pues los distintos estilos
tradicionales que representan las posibles situaciones y condiciones
medioambientales en las que se desarrolla el árbol. Los distintos
estilos son:
• Chokkan: Vertical
formal.
• Moyoqui: Vertical informal.
• Shakkan: Inclinado.
• Fuki Nagashi: Barrido por el viento.
• Kengai: Cascada.
• Han Kengai: Semicascada.
• Yoseue: Bosque.
• Hiki dachi: Escoba.
• Netsura nari: Unidas por la raíz.
• Sekjoju: Raíces sobre piedra.
• Ishi auki: Plantado sobre una roca.
• Shidore zekiri: Llorón.
• Sokan: Troncos gemelos.
• Sankan: Tres troncos.
• Kabu dachi: Múltiples troncos.
• Saikei: Paisaje.
• Bunjin: Literario. |
Podréis ver la descripción
de algunos de estos estilos en los comentarios de las fotos.
Actualmente predomina una mayor elasticidad y libertad para elegir
el estilo y forma aunque hay una serie de elementos que siempre deben
tenerse en cuenta. Es importante recalcar que un bonsai,
aunque pequeño en estatura, debe ser sano y crecer vigorosamente
por lo que se le debe administrar la nutrición adecuada para
su desarrollo máximo. Un árbol que está desnutrido
o falto de vigor no es bueno. Para que un producto terminado se califique
como bonsai deberá normalmente poseer apariencia de
árbol. También es posible la “miniatura de las
miniaturas” que es el caso del bonsai “mame”.
Los bonsais fueron presentados en Occidente en 1898 con motivo
de la III Exposición Universal de París. También
se presentaron en una exposición en Londres en 1909. Actualmente
en todos los países se conocen los bonsais, se crean
asociaciones y clubes en los que se reúnen los aficionados
y especialistas del bonsai, tratando de adaptar las especies
propias de cada país al arte del bonsai.
LA INFLUENCIA DEL BUDISMO ZEN
El arte del bonsai no quiere ser una mera reproducción
de la naturaleza, aspira a simbolizar o contener la naturaleza en
un árbol miniatura.
El Budismo llegó a Japón a través
de China en el siglo VI y fue transmutándose en la
forma únicamente japonesa que conocemos como Zen.
La dificultad que hallan la mayoría de los occidentales en
comprender el Zen, radica en que éste es más
una forma de vida que una religión convencional, no existen
leyes fijas o dogmas. Se insiste mucho en la autodisciplina, contemplación
e ideas preconcebidas.
Su atractivo para los occidentales radica en su aparente simplicidad,
su tolerancia y atmósfera de libertad, y en la paz espiritual
a conseguir mediante la práctica de la meditación.
El arte se estudia en Japón no sólo por el
Arte en sí sino para lograr un conocimiento espiritual. Esta
es la base para entender el estudio por los japoneses de la pintura,
la poesía, arreglo floral y jardinería o actividades
tan diversas como la práctica del Judo o el Karate,
o la ceremonia del té.
De esta forma el Budismo Zen se introduce en todos los aspectos
de la cultura japonesa.
El Zen concibe la vida como una unidad de la que el Hombre,
el Arte y la Naturaleza son componentes armónicos e inseparables.
Del mismo modo el árbol bonsai representa algo mucho
más amplio que sí mismo; de hecho, el lento cultivo
del bonsai y la paciencia necesaria para nutrirlo a través
de sus diversas etapas de crecimiento puede ser en su conjunto una
especie de meditación.
Al cultivarlo, el individuo puede llegar a una más profunda
apreciación del proceso de la vida, una especie de unidad con
la Naturaleza.
Bibliografía:
"Manual de Bonsai"
de Anne Swinton, Ediciones Omega, S.L.
PÁGINAS WEB DE INTERÉS :
http://www.qcbonsai.org/articles/qcb_rv_bjmt_sr.html
http://www.fuenterrebollo.com/Bonsais/bonsai.html
http://usuarios.lycos.es/Artemi/index.html.htm
http://bonsaimania.com/index.html
Grupo de Estudio de la AMGK
| Texto: |
Samantha Hernández
Diederichs
Susana Moreno Aranda |
| Fotos: |
Susana Moreno Aranda |
Diciembre, 2003